
Sacarán muchos votos.

Es posible que se conviertan en la tercera fuerza importante, aunque otros podrían avanzar fuertemente, dado el escenario complejo político que está viviendo la República Dominicana.
Alianza País, tenia hasta ahora un líder mediático visible llamado Guillermo Moreno que, a pesar de haber errado en capitalizar la lucha solo contra Leonel Fernandez, logró darse a conocer como un mesías anti-corrupción, sin que alguna que otra crítica pudiera tumbar su discurso.
A Guillermo Moreno rara vez se le veía en camisa o fuera de canales de televisión.
Mientras otros partidos buscaban su nicho a base unos de propuestas y otros de clientelismo o dádivas estatales, los minúsculos de Alianza País se fueron agrupando y hoy tienen una considerable aceptación entre una capa de la población, que comúnmente, es clase media clase media alta, con nivel educativo considerable.
El discurso anti-todo no alcanza a ser un discurso anti-sistema. Está por ver posiciones muy importantes para la República Dominicana como es la soberanía nacional, la relación con los Estados Unidos, la posición frente a la oligarquía, beneficiaria de todos los males del país, matrimonio gay, y otros.
Hasta ahora, Alianza País parece una federación de personas más que un partido y poco se sabe de su estructura interna.
Sus integrantes mantienen posiciones muy solicitadas por la población de cierto nivel académico, ética, pulcritud, transparencia, etc.
Aun no saben que es la oposición, pues los «otros», como ellos están entretenidos en adversar al gobierno.
El crecimiento de Alianza País alertaría en su momento a grandes conglomerados de políticos que están aun anclados en el siglo pasado en su accionar y produciría una toma de las cúpulas por pensamientos más actualizados… o comenzarán irremediablemente su caída, como otros grandes han caído.
Queda mucho camino pero algo es seguro, Alianza País llego para quedarse.
















