El fenómeno fue registrado por el telescopio robótico MASTER-OAFA, ubicado en Argentina.
Un equipo de astrónomos rusos logró captar el resplandor óptico que sigue a un poderoso estallido de rayos gamma, uno de los fenómenos más energéticos y brillantes del universo, informa este lunes la Universidad Estatal de Moscú.

Los estallidos de rayos gamma (GRB, por sus siglas en inglés) son breves explosiones de radiación extremadamente intensa, generalmente asociadas a la muerte de estrellas muy masivas. Estos eventos suelen ser detectados por observatorios espaciales que operan en los rangos de rayos gamma y rayos X, como el satélite Fermi de la NASA.
Sin embargo, localizar con precisión el resplandor óptico posterior al estallido —la luz visible que sigue a la emisión de rayos gamma—resulta extremadamente difícil. El reciente evento, identificado como GRB 260207A, fue detectado inicialmente por el Fermi.
Detectando la luz visible tras el estallido
Apenas 110 segundos tras recibir la alerta del satélite, la fase temprana del resplandor que siguió al GRB 260207A fue registrada por el telescopio robótico MASTER-OAFA, ubicado en San Juan (Argentina). El instrumento forma parte de la red global de telescopios MASTER de la Universidad Estatal de Moscú.
Según el investigador Aristarkh Chasovnikov, este tipo de observaciones son clave para comprender «los mecanismos mediante los cuales se libera y emite una cantidad tan gigantesca de energía» tras un GRB. «Las variaciones de brillo, los patrones de decaimiento e incluso la duración del estallido nos permiten sacar conclusiones no solo sobre la estrella que lo produjo, sino también sobre la estructura de nuestro universo en su conjunto», explicó.

















