Los precios del petróleo han subido alrededor de un 40 % desde el inicio de las hostilidades, el pasado 28 de febrero, según el director general del Mecanismo Europeo de Estabilidad.
El director general del Mecanismo Europeo de Estabilidad, Pierre Gramegna, ha alertado de que el actual conflicto en Oriente Medio, desencadenado por el ataque de EE.UU. e Israel a Irán, ya está afectando a la economía europea, durante una rueda de prensa celebrada este lunes en Bruselas (Bélgica).

«Antes de la crisis geopolítica, los inversores se mostraban optimistas sobre las perspectivas de crecimiento de la UE [Unión Europea]. Esto se reflejó en la confianza del mercado y el interés de los inversores por los activos, las acciones y los bonos europeos», declaró. «El conflicto en Oriente Medio ha frenado, provisionalmente, esta tendencia positiva», añadió.
Esto se debe, señaló, principalmente a la alta dependencia del Viejo Continente de los precios de la energía, detallando que el conflicto «obviamente» la agrava, como lo demuestra que las acciones europeas han caído aproximadamente un 9 % y los precios del petróleo han subido alrededor de un 40 % desde el inicio de las hostilidades, el pasado 28 de febrero.
«Los precios del gas natural se dispararon casi un 90 % desde un nivel muy bajo. De igual manera, el euro ha perdido terreno frente al dólar, aproximadamente un 2 %. Las expectativas del mercado sobre los tipos del BCE [Banco Central Europeo] han cambiado», continuó.
En este sentido, Gramegna indicó que los inversores ahora prevén subidas de tipos para finales de año, añadiendo que esto ha afectado a los mercados de bonos soberanos y que los costes de financiación pública han aumentado a medida que subían los rendimientos, con una subida de aproximadamente 25 puntos básicos en el caso de Alemania.
«Debemos ser conscientes de que este panorama puede cambiar si el conflicto se prolonga. Europa ha ganado resiliencia y ha aprendido lecciones políticas de la pasada crisis energética. Sin embargo, esta situación refuerza el punto fundamental de la exposición de Europa a las perturbaciones geopolíticas y cómo el ánimo de los mercados puede cambiar rápidamente», concluyó.

















