
Plazas, plazas y más plazas. Es increíble como proliferan por toda la ciudad. Lo triste es que así como crecen y el público se vuelca en ellas, así mismo le dan la espalda y se mueven a las más nuevas. Pero más triste aun es como esas plazas van decayendo hasta convertirse en un lamentable espectáculo.

Siempre nos estamos quejando que “en este país”, como si tuviéramos las estadísticas mundiales, no se hace esto o aquello. Claro, el villano favorito es el gobierno de turno, pero resulta que todas estas plazas comerciales son del sector privado. El problema es que a nosotros, en nuestro país, no nos gusta darle continuidad a nada. Comenzamos bien y nos cansamos y a buscar para el otro lado. Digno de estudio, la verdad.
Las plazas grandes con mucho movimiento y que fueron hermosas en su momento, como Plaza Naco, cuando sucedió el incendio, muchos de los propietarios no tenían seguro, de ahí que viniera la debacle, ¿pero cuantos años han pasado? Aquello parece un cementerio abierto con un fuerte mal olor a comida y todo sigue sin novedad. Diamond Mall, tan bonita que era, también tuvo lo suyo, ahora es una colección de salones de belleza. Plaza Central, esta si ha dado cátedra de supervivencia, recuerdo cuando muchos de los locales tenían una plantita eléctrica en sus puertas porque no había electricidad. Sigue viva, pero es otro elefante moribundo donde se venden celulares por pi pa y ni hablar de los salones que ponen uñas. Su parqueo interior debería ser una localización para una de esas películas malas que hacen aquí, y si se tratara de terror, todavía mejor.
La plaza Universitaria, que pena. Una de las mejores intercepciones de la ciudad. Creo que no le han lavado las escaleras desde que la construyeron. Los restaurantes que antes le daban vida, solo son ruinas y teniendo de vecino el famoso lugar que fue un restaurante mexicano, después un tienda de licores, locales de políticos, forman un grupito tan deprimente que no encuentro el calificativo que le correspondería.
Estas plazas tienen cines como si esto fuera una súper metrópoli, los de Ágora los están descuidando, los de Bella Vista, se te pegan los zapatos con el sucio, Acrópolis para llorar, ahora todos en estampida para el Downtown center. ¿Qué es más caro?!Que importa! Aquí todos somos ricos y que vengan más, si, faltan las VIP y serán un montón. Lo grande es que vas a los cines y cuentas las personas que asisten y miras la inversión y creo que queda bien claro…
Continuidad, seguimiento, mantenimiento, o es que esas inversiones no les interesan? Hasta los supermercados se van descuidando, pero, como hay que comer… eh la cosa!
















