La energía es un componente fundamental del crecimiento económico, del bienestar social, la soberanía y continuidad del Estado, puesto que sin energía no hay posibilidad de desarrollo ni de progreso. La salvaguarda de los intereses energéticos nacionales debe ser una prioridad absoluta del Gobierno, pues gestionar y asegurar los intereses vitales de un Estado, solo es posible cunado se protege su patrimonio energético. Pues estamos construyendo una sociedad más próspera y equitativa y al mismo tiempo se contribuye a un ambiente más sostenible. De ahí que la Seguridad Energética ocupe la arista central y transversal de la Seguridad Nacional.
Para la correcta comprensión de lo anterior se debe reflexionar sobre el concepto de Seguridad Energética «Energy Security» de forma ampliada, detallada y sistemática en los aspectos de funcionabilidad que se conjugan en el término, pues de lo contrario cada analista podría definirla de manera distinta. La tradición ha sido considerar la visión clásica que se enfoca en la seguridad de la infraestructura y la geopolítica del suministro «Energy
Safety». Para el Concejo Mundial de Energía, la Seguridad Energética, es la gestión eficaz del suministro energético primario proveniente de fuentes nacionales y extranjeras, la integridad de las infraestructuras energéticas y la capacidad de satisfacer la demanda actual y futura por parte de los proveedores energéticos. Concejo Mundial de Energía (2013). Balancing the Energy Trilemma. Observamos inmediatamente un fuerte componente de seguridad «safety» y geopolítico en el concepto.

Tras la aprobación del Nuevo Concepto Estratégico (NCE) de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el año 2010 se introduce la Seguridad Energética entre los cometidos de la Alianza Atlántica, luego en el año 2012 se crea el Centro de Excelencia OTAN de Seguridad Energética «NATO Energy Security Centre of Excellence» en Vilnius, Lituania. Desde entonces se ha conformado una doctrina nueva y moderna sobre Seguridad Energética de vanguardia mundial que la considera de manera integral y multidimensional, predominando sobre lo territorial, los elementos funcionales. De La Cruz, A. (2016). La Seguridad y los desafíos de la Seguridad Energética Dominicana. Santo Domingo.
De acuerdo con Rafael José De Espona, el concepto Seguridad Energética se hace común a los ámbitos estatal y corporativo, e incrementa la protección, la fiabilidad y la capacidad de reacción, generando mejores resultados económicos y empresariales. De Espona, R.J. (2013). El moderno concepto integrado de Seguridad Energética.
De manera que de acuerdo con De Espona (2013) desde una óptica moderna, la Seguridad Energética, busca la salvaguarda de la independencia y resiliencia, reducción de la vulnerabilidad y sensibilidad del sector energético. Conjuga los campos de la seguridad, la defensa, la economía y las relaciones internacionales, contemplando varios planos de acción sobre aspectos tangibles e inmateriales del sector energético, desde la clásica securización de instalaciones hasta la protección de la reputación y la imagen empresarial y la gestión del conocimiento.
Empero en la Seguridad Energética, los puntos de vistas económico, militar, y otros, no siempre coinciden en los criterios, tiempos y objetivos, pues el sector energético incide y se ve incidido por todos al mismo tiempo. Entonces al tener amenazas de distintas naturalezas, se requiere respuestas específicas para cada una; de ahí que sólo con una visión amplia e integral sobre Seguridad Energética se puede tener reacciones adecuadas a cada caso.
En República Dominicana el Viceministerio de Seguridad Energética e Infraestructura, del Ministerio de Energía y Minas ha acuñado una conceptuación de Seguridad Energética que ha sido catalogada como completa por el Dr. De Espona: “La Seguridad Energética, persigue salvaguardar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad y sensibilidad del sector energético, conjugando los campos de seguridad, defensa, economía y relaciones internacionales, contemplando los aspectos tangibles e intangibles del sector, garantizando la fiabilidad de las infraestructuras críticas, incluyendo la protección de la reputación empresarial y la gestión del conocimiento”. De La Cruz, A. (2015). Seguridad energética: herramienta del Estado Dominicano y razón de existir del Viceministerio de Seguridad Energética e Infraestructura. Santo Domingo.
La Seguridad Energética, como vemos, tiene el objeto de orientar la acción con anticipación y el mayor consenso político, en base a la particularidad energética que tiene cada país, que en el caso de República Dominicana, la lleva a ser un país consumidor, dependiente de recursos procedentes del exterior, sin interconexión energética, en proceso de diversificación del «mix» energético en lo que a sus fuentes primarias se refiere y con la amenaza pendular provocada por los fenómenos de la naturaleza.
Pero a pesar de lo anterior, la posición geográfica de República Dominicana presenta dos grandes oportunidades: por un lado, la facilidad para conectar a Norteamérica y la cuenca del Caribe con Suramérica y, por el otro, el papel clave que puede desempeñar como potencial puerto energético «Energy Hub» de llegada y distribución de recursos energéticos a la región del Caribe. Es promisorio el momento para en el marco regional de integración, decidir y diseñar la Seguridad Energética Nacional.
Sin embargo, es necesario un entendimiento elemental y responsable de la Seguridad Energética, para edificar progresivamente, una Política de Estado verdadera en esta materia. Pero para lograrlo será imperativo reunir los representantes de la sociedad e implicar a la sociedad misma activamente. Entonces tenemos que educar en energía, porque una sociedad bien informada y con conciencia de la importancia que reviste esta para el bienestar, viene a ser el mejor activo que un país y en este caso República Dominicana puede tener para preservar su Seguridad Energética.
















