
La política es importante.

La educación es importante.
Mover un grupo de ciudadanos hacia viviendas dignas es importante.
Pero la República Dominicana se está apagando.
Las fronteras abiertas no solo a la inmigración desorganizadas y las mafias que los movilizan, sino a la depredación del territorio promovida por criollos malditos que talan bosques y secan nuestros rios con sus granceras, a la vista de todos y ante la indiferencia de las autoridades.
RD no podrá reducir drámaticamente la pobreza, es posible que no se puedan contener los precios de los combustibles, la subida de los precios y otros males que preocupan siempre al gobierno para garantizar votos, pero lo que no puede esperar es la urgencia de salvar la flora y la fauna de la Isla.
Danilo Medina no es Dios, pero en sus manos está el futuro y prioridades de lo que hay que hacer en el pais al menos por los proximos cuatro años para garantizar la propia existencia de los que la habitamos.
















