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Presidente «popular», pueblo «triste»

Danilo, tristes hasta en el triunfo

Pasó el 15 de Mayo.

INDOTEL

Todavia se cuentan los votos.

El desastre es nacional, e importa quien tiene la culpa.

En unas elecciones donde el presidente de la República saca la mayor votación, según los resultados «indiscutibles» de las mismas mesas, los mismos votantes, los mismos delegados donde han explotado las boletas B y C, la A sale como inmaculada, inmune a las múltiples denuncias probadas de fraude electoral.

¿Que le espera a la República Dominicana con el presidente más popular de America y quien sabe del mundo, según la votación registrada a su favor?, ¿por qué de pronto la ciudadanía está como en luto?.

Analistas afirman que el grito de «quiero mi congreso, quiero mis alcaldías», daban señal de la necesidad de tierra arrasada.

Se sabe además, que no siempre el «presidente sabe», o medianamente sabe, o a veces no sabe nada, la realidad es que mientras salia airoso, aplastando a la oposición pequeña e incluso, a los aliados pequeños, el país vive un clima que amenaza… no va a tranquilizarse.

Despertaron a los opositores democráticos y a los rebuseros, la percepción de haber sido vulnerados los derechos, violada la voluntad popular, es indeteniable.

La población no solo quería «su» presidente», querían su «senador», «su diputado», «su alcalde», «sus regidores», y el empeño del ala gubernamental de «quererlo todo» dejó en líberta al diablo. La coincidencia de las fechas de las diferentes alecciones también ha ayudado a que se vea más fuerte la magnitud del problema.

Es posible que ni el mismo gobierno calculara las consecuencias de la voracidad y los métodos usados para la bocanada, «recursos» y métodos, claro está.

Hoy, tenemos un presidente popular pero un pueblo que dista mucho de la alegría, más bien triste.