
Los partidos mayoritarios se lanzan a llamar a votar «completo», no importa la calidad del diputado, no importa, es secundario, dizque «el partido es lo primero».

Mientras, la población, incluso los militantes, piensan cada vez más en hacer caso omiso al llamado de las cúpulas partidarias y quieren fraccionar el voto en las boletas, seleccionando el andidato de su gusto, ya sea porque es el elegido o votar por otro que no sea el que el partido le manda, o sea, en contra.
El voto es secreto, libre e independiente, apela en su escencia a la conciencia humana, etica, ciudadana, más que a la militancia en si.
La militancia es otra cosa.
A la militancia ni se le tuvo en cuenta para seleccionar apropiadamente a los candidatos, hasta ahi ha llegado el desprecio a estas.
En un sistema, donde los partidos se han dejado permear por ladrones, indignos, delincuentes, narcos, persona que lo único que tienen es dinero indebido, o de ya electos, que han convertido la elección en forma de hacer dinero sin cumplir la función para lo cual fueron elegidos, es normal que las cúpulas, que se alimentan de la militancia, y que han optado también por enquistarse en el poder partidario y no colocar su cargo al escrutinio interno, llamen desesperadamente al voto partidario en vez de a la decencia, la honestidad y los valores a la hora de seleccionar por quien votar.
Ya se habla de muchos millones rodando en la calle dizque para el llamado día D o Logística, donde hay que «buscar» al votante a su casa, llevarlo y allí, vigilarlo para que no sea comprado… otros optan por garantizar de alguna forma por cifras no menores de 500 pesos comprar a los más necesitados… mientras el comprado aprenden cada vez más a quitarles el dinero y votar por quien su conciencia diga.
Es el tránsito entre lo que dizque se llama democracia y la conciencia social.
Dicen que el candidato que no este «preparado» para ese dia «no gana».
Asi andamos.
Votemos fraccionado, por quien creamos que hará un mejor ejercicio en el puesto, a quien, con orgullo, podamos pedir cuentas mañana.
















