Peor, porque cuando se desatan las grandes crisis por la corruptela de Wall Street y las empresas norteamericanas, estremecen al mundo.

Ahora llega el embajador norteamericano, extralimitándose en sus funciones de embajador, a dar clases de moralidad a la sociedad y gobierno Dominicano.
Llega a la barbaridad infantil y carente de la más elemental norma ética y diplomática de decir que al que le critique que entregue la visa.
Esta afirmación es el más claro parametro de que este Sr. no está apto para cumplir como embajador de un pueblo tan digno como lo es República Dominicana.
Solo hay que revisar la historia de los estados Unidos, incluso, aquí en la República Dominicana para darse cuenta que fue este país quien enseño a robar a la república dominicana y por años fue el gran corruptor en toda nuestra américa.
Lo peor, es que muchos dominicanos le dan más valor a su visa que a su propia dignidad y por no perder el derecho a viajar a NewYork quedarán callados y peor, aplaudirán al entrometido embajador.
















