Hondurasgate (también referido como “Honduras GAE” en algunos contextos) es el nombre dado a una serie de filtraciones de audios ocurridas entre abril y mayo de 2026. Los audios, publicados principalmente por el portal hondurasgate.ch y el medio español Diario Red / Canal Red, han generado un fuerte impacto político en Honduras y han trascendido a nivel regional e internacional.
¿De qué se trata el escándalo?
Se trata de decenas de grabaciones de voz (principalmente de WhatsApp, Signal y Telegram) en las que, según los filtradores, participan altos dirigentes políticos hondureños de derecha. Entre los principales involucrados están:

- Juan Orlando Hernández (expresidente de Honduras, condenado en EE.UU. por narcotráfico y luego indultado por Donald Trump).
- Nasry Asfura (actual presidente de Honduras).
- María Antonieta Mejía (vicepresidenta).
- Otros políticos y funcionarios como Romeo Vásquez Velásquez, Jorge Cálix y Tomás Zambrano.
Los audios revelarían supuestas conversaciones donde se coordinan planes para crear una red internacional de desinformación y “guerra digital” contra gobiernos progresistas de América Latina, especialmente los de Claudia Sheinbaum (México), Gustavo Petro (Colombia) y Lula da Silva (Brasil). También se mencionan objetivos como facilitar el regreso de Hernández a posiciones de influencia, establecer zonas económicas especiales y fortalecer la alineación con Estados Unidos e Israel.
La implicación de Javier Milei (Argentina)
Uno de los aspectos más destacados de las filtraciones es la mención directa a Javier Milei. En un audio atribuido a Juan Orlando Hernández, este conversa supuestamente con la vicepresidenta hondureña María Antonieta Mejía y afirma que habló con el presidente argentino, quien se habría comprometido a aportar 350.000 dólares para financiar una “unidad de periodismo digital” o plataforma de desinformación regional.
Hernández describe el aporte como parte de la estrategia para “extirpar el cáncer de la izquierda” en Latinoamérica. Según los audios, Milei sería un aliado ideológico y financiero clave en la operación. No se detalla el mecanismo exacto de entrega del dinero ni hay confirmación independiente de que Milei haya participado personalmente, pero la mención es explícita y ha sido ampliamente difundida.
La implicación de Israel, Netanyahu y el Mossad
La conexión con Israel es aún más estratégica y aparece vinculada al indulto de Hernández. En varias grabaciones, la voz atribuida a Hernández afirma que Benjamin Netanyahu y el gobierno israelí “tuvieron todo que ver” con su liberación de prisión en Estados Unidos.
Específicamente, Hernández habría señalado que el indulto no fue solo una decisión de Trump, sino resultado de un intenso cabildeo israelí a través de grupos y lobbies pro-Israel en EE.UU. En uno de los fragmentos más citados, menciona que “el dinero del indulto ni siquiera salió de ustedes. Salió de una reunión de rabinos y de gente que apoyaba a Israel”.
Aunque los audios no siempre mencionan explícitamente al Mossad (la agencia de inteligencia israelí), algunos reportajes interpretan que Israel aportó apoyo en inteligencia, coordinación y tecnología para la operación regional. Se habla de posible respaldo a la red de desinformación y a iniciativas como zonas económicas especiales favorables a empresas israelíes y estadounidenses.
En resumen, según la narrativa de los filtradores, se habría conformado una alianza Trump – Netanyahu – Milei – derecha hondureña para recuperar influencia en Centroamérica y contrarrestar a los gobiernos de izquierda.
Contexto y reacciones
Juan Orlando Hernández fue extraditado y condenado en EE.UU. por narcotráfico. Su indulto por Trump, ocurrido en 2025-2026, es presentado en los audios como el punto de partida de esta nueva operación.
Reacciones:
- Gobiernos y medios progresistas lo han calificado como una “nueva Operación Cóndor” o injerencia imperialista.
- Los involucrados (incluyendo Milei y el gobierno hondureño) han negado o minimizado las grabaciones, tildándolas de montaje político.
- Existen dudas sobre la autenticidad completa de los audios. Algunos expertos piden verificaciones forenses independientes, ya que podría haber ediciones o deepfakes.
¿Por qué “Hondurasgate”?
El nombre sigue la tradición de los escándalos terminados en “-gate” (Watergate), por el origen hondureño de las filtraciones y su carácter explosivo, que combina poder político, narcotráfico, financiamiento opaco y guerra digital.
A mediados de 2026, el caso sigue en desarrollo y ha tensionado las relaciones internacionales en América Latina, poniendo en el centro el debate sobre soberanía, desinformación y alianzas geopolíticas.
Fuentes principales: AFP, El País, France 24, Diario Red, hondurasgate.ch y reportajes internacionales.


















