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Presidente Luis Abinader da un «tiro de gracia» al Colegio de Periodistas, Sociedad Dominicana de Diarios y al Sindicato de Trabajadores de la Prensa. #opinion

Hacerle caso a dos o tres “influencers” de las redes y decidir, luego del encuentro, la modificación del Código Penal en lo que tiene que ver con la Ley Mordaza es, cuando menos, una señal de que para muchos el Colegio de Periodistas y el Sindicato de Trabajadores de la Prensa son infuncionales, junto a la Sociedad Dominicana de Diarios, que se quedó “atrasada” al no representar a los “miles” de medios digitales que, dispersos e incrementados por términos como blogs, podcast, youtubers, tiktokers y demás hierbas.

Aun cuando a “Palacio” quien “cubre” son los medios de “cámaras grandes”, esos llamados, en su casi obsolescencia, “medios tradicionales” en un mundo completamente diferente y cambiante, la realidad es que la información hoy cala en el lector (consumidor) de mil formas diferentes y los “de siempre” pocos le leen, escuchan o les hacen caso.

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Se acabaron las ventas de periódicos en semáforos, se acabaron los programas de paneles en las mañanas con “representantes” de obsoletos partidos en los que realmente la población no cree, defensores de un sistema caído, corroído, caótico e infuncional, que comparte “cama” con legisladores que buscan salvarse ellos y a los funcionarios —buenos y malos— mientras intentan “meter preso” a todo el que les critique. El país cambió y los “tacones y corbatas” les han impedido darse cuenta a la “clase dominante” de que ya no dominan, que la granja hace rato se rebeló.

Lo peor es que la “alofokización” de la comunicación debe ser muy efímera, pues el pueblo sabe que con los “rapatumai” y los “mmg” no se construye un país. Al contrario, va de la mano de los que, en una sociedad de motoconchos y compras impulsivas de lo que no hace falta, plagada de violencia y de excesos comunicacionales, ven emerger una juventud más enfocada en crecimientos personales y colectivos como forma natural de supervivencia.

Los “representantes” de los trabajadores, los otrora sindicatos, están atados a sus “cargos”; ellos mismos son los cargos: inamovibles, infuncionales, lejos del “de a pie”. La patronal sigue siendo la misma, avasalladora, cumpliendo su rol de cuasi “explotadores”. Junto a ella, toda la retahíla de colegios que distan de ser representativos de sus “representados” (valga la redundancia) y solo sirven para estar pendientes de los dineros que fluyen desde el Estado para mantener este statu quo obsoleto.

Quién sabe si no fue tan inocente de parte del presidente recibir a los “alofokianos”, porque la lectura seguro es mucho más profunda, esa que no se lee bien ni desde los medios tradicionales ni desde insípidas instituciones que dicen ser representativas de sectores sociales y ya no representan más que sus propios cargos obsoletos e infuncionales.

Fernando Buitrago
12/7/2026

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