República Dominicana planteó la necesidad de establecer una respuesta regional y anticipada frente al crecimiento del sargazo que afecta las costas del Caribe.
La propuesta fue presentada por el Ministerio de Medio Ambiente durante una conferencia UE–Caribe celebrada en México, donde participaron representantes de 45 países y territorios.
El planteamiento dominicano apuesta por mejorar el monitoreo, coordinar esfuerzos entre gobiernos y sectores privados y desarrollar nuevas alternativas para aprovechar el sargazo como materia prima.
El problema no solo tiene consecuencias ambientales. La llegada masiva de esta biomasa también afecta las playas, el turismo, la pesca y las comunidades costeras.
El Gobierno dominicano ha planteado que el sargazo debe ser tratado como un desafío regional que requiere investigación científica, tecnología y financiamiento.














