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República Dominicana reafirma lazos históricos de solidaridad con Cuba.

Por Ángel Ruiz-Bazán

Puntos Vida

SANTO DOMINGO ESTE. — Los históricos vínculos de amistad, solidaridad y cooperación entre los pueblos de República Dominicana y Cuba fueron reivindicados durante la Conferencia Dominicana de Solidaridad con Cuba, celebrada el domingo 20 de septiembre en el Salón de Eventos de la Cooperativa Nacional de Maestros, en Santo Domingo Este.

El encuentro reunió a representantes de organizaciones sociales, sindicales, educativas, comunitarias y políticas, así como a invitados vinculados a la vida diplomática y cultural de ambos países. La actividad fue convocada bajo el lema “Dos pueblos, una historia de amistad”, como parte de una jornada dedicada a abordar la relación histórica entre dominicanos y cubanos y la situación que atraviesa actualmente Cuba.

Entre los principales organizadores e invitados estuvieron la Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba, la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD (FAPROUASD), CONAMUCA, FELABEL, FEFLAS, FJD, Juventud Caribe, Fenatrano, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Fundación Maximiliano Gómez.

Un llamado a la solidaridad

Durante su intervención, Roberto Payano, presidente de la Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba, sostuvo que América Latina, el Caribe y el mundo tienen, a su juicio, una deuda moral con Cuba. Destacó particularmente la participación de profesionales cubanos en programas de cooperación médica internacional y afirmó que, pese a las dificultades que enfrenta la isla, Cuba continúa desarrollando acciones de solidaridad con otros pueblos.

La diputada Catalina Olea Salazar, del partido Justicia Social (JS), secretaria de Relaciones Internacionales de esa organización, destacó los vínculos históricos entre República Dominicana y Cuba.

“Nosotros debemos estar agradecidos con Cuba. Nosotros somos hermanos, no solamente amigos, sino hermanos de historia, de luchas por la libertad, hermanos en cultura”, expresó durante su participación.

También intervino Ángela Henríquez, vicealcaldesa de Santo Domingo Este, quien hizo referencia al legado de Fidel Castro y destacó, según sus palabras, el carácter solidario que atribuye al pueblo cubano y sus vínculos con otros pueblos.

Voces a favor del levantamiento del bloqueo

Durante el encuentro fueron proyectados testimonios mediante videoconferencia y materiales audiovisuales en los que participantes expresaron su rechazo a las sanciones contra Cuba y reclamaron el levantamiento del bloqueo.

También se proyectaron imágenes y declaraciones de distintas personalidades, entre ellas Fidel Castro, así como manifestaciones de Negro Veras, Narciso Isa Conde y diferentes personas de Cuba e islas vecinas. Los participantes que intervinieron en estos materiales reclamaron el cese de estas medidas perjudiciales para la población cubana y defendieron el derecho de Cuba a desarrollar sus relaciones internacionales y comerciales.

Participación del embajador cubano

Durante la actividad intervino el embajador de Cuba en República Dominicana, Ángel Arzuaga Reyes, quien agradeció a las organizaciones convocantes y a las personas participantes por la realización del encuentro. El diplomático destacó la solidaridad existente entre sectores dominicanos y cubanos y habló de la cooperación médica cubana en diferentes países del mundo.

También expresó el embajador:

“Cuando hablamos del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, muchas veces se piensa solamente en una cuestión política o económica. Sin embargo, detrás de las grandes cifras hay algo mucho más concreto: personas, familias, pacientes, niños, mujeres embarazadas, trabajadores, estudiantes y comunidades que necesitan determinados recursos para desarrollar su vida cotidiana”.

De acuerdo con los datos expuestos, el impacto económico acumulado del bloqueo alcanza cifras muy elevadas. La presentación señaló 178 mil 700 millones de dólares a precios corrientes, mientras que entre marzo de 2025 y febrero de 2026 se estimaron afectaciones por alrededor de 8 mil 83 millones de dólares. La exposición presentó esta última cifra como un récord con respecto al período anterior, en el que se estimaron afectaciones por unos 7 mil 556 millones de dólares.

Pero quizás la manera más sencilla de comprender la dimensión de esas cifras es observar lo que representa solamente un pequeño período de tiempo. Por ejemplo, la presentación señaló que tres horas de bloqueo equivaldrían al financiamiento necesario para realizar tratamientos de infertilidad en el exterior a 109 parejas, calculado en unos 2,9 millones de dólares. También se planteó que ocho minutos de bloqueo representarían el costo anual del financiamiento para la educación especial de niños y jóvenes con discapacidad auditiva, unos 129 500 dólares. Dieciséis minutos equivaldrían al costo de adquisición de un medicamento para el tratamiento anual de la atrofia espinal infantil, calculado en 250 000 dólares.

Hay otros ejemplos igualmente significativos. Trece minutos de bloqueo, según los datos mostrados, equivaldrían a los recursos necesarios para atender a niños y niñas con discapacidad visual en el país, calculados en 203 970 dólares. Y 46 minutos representarían el costo adicional de importar desde mercados más lejanos piezas destinadas a la reparación o reposición de equipos de bombeo de agua, por unos 714 400 dólares.

Cuando pasamos de los minutos a los días, la dimensión es todavía mayor. La presentación indica que tres días de bloqueo equivaldrían a 65 millones de dólares, cantidad que se presenta como el financiamiento necesario para la modernización tecnológica del sistema bancario cubano. Cuatro días, por su parte, equivaldrían a unos 78,51 millones de dólares, correspondientes al costo de importar los combustibles necesarios para satisfacer la demanda de la economía del país.

La exposición también abordó directamente el impacto sobre la salud. Se presentan cifras de pacientes que enfrentarían dificultades para acceder a determinados tratamientos y servicios médicos. Entre ellas se mencionan 100 000 pacientes en lista de espera quirúrgica, de los cuales 12 000 serían niños, así como 34 000 embarazadas que, según el material, no podrían realizarse suficientes ecografías prenatales durante el embarazo.

También se habló de 67 000 menores de un año que habrían nacido en determinados meses sin contar con un esquema de inmunización actualizado. En otro de los datos expuestos se mencionan 117 000 adultos y 1 200 niños con cáncer que no tendrían disponibles los tratamientos primarios adecuados. Asimismo, se señalaron dificultades para acceder a servicios de radioterapia, quimioterapia y hemodiálisis.

Otro dato presentado es que, de los 395 medicamentos que Cuba produciría dentro de su cuadro básico de salud, alrededor de 300 estarían en falta, según la exposición, debido a dificultades para acceder a materias primas e insumos farmacéuticos. También se destaca la situación de recién nacidos que dependen del funcionamiento estable de equipos médicos, como las incubadoras.

La presentación introdujo, además, el llamado “cerco energético” y señaló que el 29 de enero de 2026 el presidente de Estados Unidos firmó la Orden Ejecutiva 14380, relacionada con la imposición de aranceles adicionales a las importaciones de países que vendieran o suministraran petróleo a Cuba. El material sostiene que esta medida profundizó las dificultades de Cuba para obtener combustible y menciona una reducción considerable de las disponibilidades de combustibles en el país.

Otro ejemplo utilizado para explicar el impacto económico es que tres días de bloqueo representarían el equivalente al financiamiento necesario para la modernización tecnológica del sistema bancario, mientras que cuatro días representarían el costo de todos los combustibles necesarios para satisfacer la demanda de la economía nacional. De esta manera, la exposición convirtió una cifra abstracta —“días de bloqueo”— en necesidades concretas de la sociedad.

También se hizo referencia a la dimensión internacional del tema. Según la presentación, Cuba lleva casi 34 años presentando ante la Asamblea General de las Naciones Unidas una resolución titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”. El material identifica la resolución de 2025 como A/RES/80/4 y señala que recibió 165 votos a favor.

Para este año, la presentación indicó que los días 27 y 28 de octubre de 2026 Cuba volverá a presentar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas su resolución contra el bloqueo, para su debate y votación.

Por tanto, la idea central de toda esta exposición fue que el bloqueo no debe analizarse únicamente como una diferencia entre gobiernos. Los datos presentados mostraron sus consecuencias en aspectos muy concretos de la vida de la población: medicamentos, tratamientos médicos, combustible, alimentos, tecnología, educación especial, agua, transporte y funcionamiento de servicios esenciales.

Y justamente ahí adquiere sentido la frase de José Martí que aparece repetidamente en estas diapositivas: “Plan contra plan”. La presentación planteó que, frente a las dificultades económicas y las presiones externas, la respuesta debe estar relacionada con la capacidad de organización, unidad, cooperación y búsqueda de alternativas.

En definitiva, más allá de las posiciones políticas que puedan existir alrededor del tema, lo que mostraron estas diapositivas es una realidad que puede analizarse a través de cifras concretas: cuánto dinero representa determinado período de restricciones y qué necesidades de la población podrían cubrirse con esos recursos. Esa es, precisamente, la manera en que la exposición intenta acercar el debate sobre el bloqueo a la vida cotidiana del pueblo cubano.

Durante la intervención, el Dr. Ángel Veras exhortó a los presentes a continuar solidarios con Cuba, nuestro hermano pueblo, un pueblo noble y solidario con el mundo. Señaló que un gobierno no puede invadir ni derrocar a un pueblo ni su independencia.

Una relación que trasciende los gobiernos

Uno de los elementos comunes de las intervenciones fue la distinción entre los vínculos históricos existentes entre los pueblos dominicano y cubano. En ese sentido, los participantes reivindicaron una relación construida a través de la historia, la cultura, las luchas independentistas, la migración, la educación y la cooperación.

Manifiesto dirigido al presidente Luis Abinader

Durante la jornada también fue leído un manifiesto que será entregado al presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, mediante el cual los participantes plantean sus posiciones respecto de la situación cubana y llaman a mantener los vínculos históricos de amistad y solidaridad entre ambos pueblos.

La actividad concluyó con una presentación artística del cantautor cubano Raúl Torres, quien puso el cierre musical a una jornada marcada por discursos, testimonios audiovisuales, documentos históricos y llamados a mantener la solidaridad con Cuba.

La Conferencia Dominicana de Solidaridad con Cuba se desarrolló, de esta manera, como un espacio en el que diversas organizaciones dominicanas expusieron públicamente sus posiciones sobre las relaciones entre ambos pueblos, la situación económica y energética de Cuba y las medidas estadounidenses que afectan a la población de la isla.