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Seis mil escuelas serán evaluadas por riesgo sísmico: el país enfrenta el desafío de convertir el diagnóstico en prevención

onesvi

SANTO DOMINGO. Un programa para evaluar la vulnerabilidad sísmica de miles de centros educativos vuelve a poner sobre la mesa una cuestión fundamental para la seguridad pública: conocer el estado de las edificaciones antes de que ocurra una emergencia.

Puntos Vida

La Dirección de Infraestructura Escolar anunció un levantamiento que abarcará alrededor de 8,000 infraestructuras educativas, incluidas unas 6,000 escuelas construidas antes de la implementación del código sísmico. El proceso se desarrollará durante aproximadamente seis meses y contará con la participación de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) y el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA).

El objetivo es reunir información sobre las condiciones estructurales y geotécnicas de los planteles para orientar las decisiones de intervención.

El diagnóstico es apenas el primer paso

La evaluación permitirá identificar instalaciones que requieran estudios más profundos, reparaciones o medidas para reducir riesgos. Sin embargo, el anuncio de un levantamiento técnico no significa que todos los planteles incluidos presenten daños ni que se encuentren en peligro inmediato.

El desafío consiste en convertir los resultados en un programa de prevención con prioridades definidas, presupuestos identificados y plazos de ejecución verificables.

Una escuela puede albergar cientos de estudiantes y trabajadores durante la jornada. Por eso, la seguridad de su infraestructura debe evaluarse con criterios técnicos y no únicamente a partir de la apariencia exterior del edificio.

Transparencia sobre los resultados

La publicación de los hallazgos, dentro de los límites técnicos y de seguridad correspondientes, ayudaría a las comunidades a conocer cuáles planteles necesitan atención prioritaria y qué medidas se tomarán.

El país necesita que el proceso no termine con un inventario de edificaciones, sino que sirva para establecer una ruta de inversión y mantenimiento.

La evaluación constituye una oportunidad para fortalecer la prevención de desastres y mejorar la seguridad de los espacios donde se forman las próximas generaciones.