Miles de personas marcharon la noche del sábado por la capital de Albania en una de las manifestaciones más multitudinarias contra el proyecto de un hotel de lujo vinculado a Ivanka Trump y su esposo, Jared Kushner.
Los manifestantes, que coreaban consignas como “¡Rama, vete!”, exigieron la dimisión del primer ministro albano Edi Rama, acusándolo de corrupción y falta de transparencia.

Las protestas, que se han extendido todas las noches desde finales de mayo, se oponen a la construcción del complejo turístico en la laguna de Narta, una reserva natural clave para la reproducción de aves migratorias como los flamencos rosados, y en la isla deshabitada de Sazan. Los activistas consideran que el proyecto amenaza un ecosistema sensible del país, así como también ha existido el planteamiento sobre derechos de propiedad de esas tierras.
“No estamos en contra del desarrollo del país, estamos en contra de la arrogancia y la falta de transparencia con proyectos que afectan nuestras vidas”, declaró una de las manifestantes, estudiante de la Facultad de Ciencias.
La movilización ha congregado también a miembros de la diáspora albana, quienes proyectaron mensajes como “Albania no está en venta” sobre edificios gubernamentales. A pesar de esta presión social, Rama se ha negado a renunciar, defendiendo el historial ambiental de su administración y atribuyendo las protestas a “ciberactivistas malintencionados” e incluso a supuestos ataques de Irán.
El biólogo Olsi Nika destacó durante la marcha que el paisaje Vjosa-Narta es uno de los ecosistemas más valiosos del país, cuya importancia trasciende las fronteras nacionales. Este conflicto refleja una creciente frustración ciudadana por la gestión de recursos naturales y la percepción de injerencia extranjera en la política local, mientras el gobierno mantiene su postura de no dar marcha atrás en el acuerdo comercial con la familia del presidente estadounidense Donald Trump.
Los manifestantes consideran que este hotel solo respondería a intereses personales de la familia Trump sin apuntar a mejorías o aportes a la comunidad local. Este hecho ha despertado preocupación a nivel regional, donde algunos países europeos consideran que este trato podría impedir la integración del país al bloque comunitario en caso de no cumplir con la legislación ambiental europea.


















