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Bronca entre Alofoke y Alfredo de la Cruz pudo haber terminado en decenas de muertos y heridos en Nueva York

Qué horrible. El enfrentamiento entre Matías García, mejor conocido como Alofoke, y el comunicador Alfredo de la Cruz, en medio de las calles de Nueva York, estuvo a punto de sellar el cierre de la Parada Dominicana y el desprestigio eterno del evento.

Puntos Vida
Bronca entre Alofoke y Alfredo de la Cruz pudo haber terminado en muertos y heridos en Nueva York

Ahí estaba Alofoke rodeado de adulones y Alfredo solo. Un espectáculo lamentable que, de haber escalado un poco más, hubiera terminado intervenido por la policía de Nueva York. Y de ahí a un tumulto de consecuencias indeterminadas había un paso. Empezando por el riesgo de que les quitaran las visas, porque a Nueva York no se va a “joder”.

Una pelea en ese «tumulto» pudo haber provocado una estampida de innumerables víctimas.

No le doy play a Alfredo de la Cruz. A mi gusto es una comunicación excesiva y, siendo sincero, sus contenidos son incompatibles con mis “estudios”. Tengo 62 años. Todo esto no habla solo de dos personas: habla de la degradación general de la sociedad dominicana.

Si los adulones no “paran” a Alofoke y si Alfredo mantiene esa actitud de “sin miedo”, el asunto pudo haber terminado muy mal. El ser humano debe saber guardar sus resentimientos. Tener control del contexto es importante.

Dicho esto, ¿cómo se resuelve “de donde vengo”?

De donde vengo los hombres no andan con pendientes. Se esperan en una esquina y se sacan los dientes. Sin armas, sin lambones, sin show. De donde vengo los hombres hacen valer que debajo de los pantalones tienen algo que sirve para más que mear. Total, después te pones los dientes.

Es penoso. No tuvieron en cuenta para nada la envergadura de lo que representa la Parada de Nueva York para miles de dominicanos. Después de un escándalo así, a la República Dominicana le costaría millones convencer al mundo de que no es un país de guapos de baja categoría.

Que no se les olvide: los hombres de verdad no arman escándalos. Se revientan a golpes sin testigos, como hacía la vieja guardia. Sin likes, sin cámaras, sin internet.

Vergüenza debería darles.

La próxima vez, piensen primero en la República Dominicana.