SANTO DOMINGO.— La movilidad en distintos puntos de la capital continúa afectada por una combinación de estacionamientos indebidos, circulación irregular de motocicletas, paradas improvisadas y ocupación de espacios destinados a peatones.
El doble parqueo figura entre las prácticas que con mayor frecuencia reducen el espacio disponible en las calles y provocan congestionamientos, especialmente en zonas comerciales y avenidas de alto flujo vehicular.
A esta situación se suman vehículos estacionados sobre las aceras, conductores que circulan en sentido contrario, paradas improvisadas y el irrespeto de los semáforos y pasos peatonales.
Motocicletas ocupan espacios peatonales
Los motociclistas también representan uno de los principales desafíos para el orden vial. En diferentes puntos se observa la circulación de motores por las aceras y su ocupación de pasos de cebra, mientras algunos acceden a elevados y túneles donde su circulación está restringida.
Las paradas improvisadas de motociclistas constituyen otro factor que afecta el tránsito. Estas suelen establecerse en lugares con elevada actividad comercial y gran movimiento de personas, reduciendo el espacio disponible para la circulación.
Uno de los puntos señalados es la avenida Nicolás de Ovando, donde se ha observado una parada de motociclistas próxima a una estación del Metro de Santo Domingo y varios establecimientos comerciales.
Limpiavidrios generan conflictos en intersecciones
En importantes intersecciones de la ciudad también persiste la presencia de limpiavidrios, particularmente en zonas como las avenidas Máximo Gómez, John F. Kennedy y 27 de Febrero.
Algunos conductores cuestionan la insistencia con la que determinados limpiavidrios solicitan dinero, una situación que en ocasiones provoca discusiones y enfrentamientos verbales.
También existen conductores que manifiestan temor ante posibles daños a sus vehículos cuando se niegan a entregar dinero.
Talleres utilizan las calles como estacionamiento
Otro problema identificado es la utilización de las calles y aceras como extensión de talleres de mecánica.
En sectores como Villa Juana, ensanche Kennedy y ensanche Quisqueya, algunos establecimientos mantienen vehículos estacionados durante largos períodos en las inmediaciones de sus negocios, reduciendo el espacio para el tránsito vehicular y peatonal.
La ocupación de las aceras obliga en algunos casos a los peatones a desplazarse por la calle, aumentando el riesgo de accidentes.
Autoridades buscan hacer cumplir las normas
Frente a este panorama, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) ha planteado el fortalecimiento de las acciones para garantizar el cumplimiento de la Ley 63-17.
El director del organismo, Juan Manuel Méndez, ha señalado entre sus principales desafíos enfrentar las infracciones que afectan la movilidad y promover un mayor respeto de las normas por parte de conductores, motociclistas y establecimientos comerciales.
Entre las medidas implementadas se encuentra “Parquéate Bien”, iniciativa desarrollada junto a la Digesett y la Alcaldía del Distrito Nacional para combatir el doble parqueo y organizar el estacionamiento en las vías.
El programa establece zonas autorizadas mediante señalización y contempla la fiscalización y remoción de vehículos estacionados de manera irregular.
Actualmente, “Parquéate Bien” mantiene operaciones en sectores como Naco, Piantini, Paraíso y Serrallés, con medidas que incluyen operativos nocturnos y mayor disponibilidad de grúas.
El desafío, sin embargo, no depende únicamente de las autoridades. El respeto a los espacios públicos, las señales de tránsito y las normas de estacionamiento requiere también de una mayor responsabilidad de conductores, motociclistas, comerciantes y peatones para lograr una movilidad más ordenada y segura en Santo Domingo.

















