
En julio de 2026, el Quincy Institute for Responsible Statecraft publicó un informe detallado: desde el 7 de octubre de 2023, el gobierno israelí ha gastado más de 1.000 millones de dólares en diplomacia pública e influencia global (hasbara). De ese total, más de 100 millones se destinaron a operaciones registradas bajo la ley estadounidense FARA (Foreign Agents Registration Act) para moldear la opinión pública en Estados Unidos. Israel se perfila como el mayor gastador extranjero bajo esa normativa en 2026.
Uno de los receptores más relevantes de esos fondos es Clock Tower X LLC, la empresa del estratega digital Brad Parscale, exdirector de la campaña digital de Donald Trump en 2016 y jefe de campaña en 2020. Según los formularios FARA presentados ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Clock Tower X se registró en septiembre de 2025 para trabajar en representación del Estado de Israel a través de Havas Media Germany GmbH. El contrato inicial fue de aproximadamente 6 millones de dólares y se amplió a unos 9 millones (cerca de 1,5 millones mensuales). Los filings suplementarios revelan que la firma recibió más de 15 millones de dólares de Havas en nombre de Israel y desembolsó alrededor de 13 millones en un semestre a subcontratistas.
Las actividades declaradas incluyen producción masiva de contenido digital orientado a Gen Z (TikTok, Instagram, YouTube), campañas de SEO, creación de sitios web diseñados para influir en las respuestas de modelos de inteligencia artificial como ChatGPT, Claude o Gemini, mensajería automatizada y la inserción de mensajes en medios conservadores estadounidenses, entre ellos Salem Media Group, donde Parscale ocupa un cargo ejecutivo. El trabajo se presenta oficialmente como un esfuerzo para “combatir el antisemitismo” y contrarrestar la desinformación sobre Israel.
La conexión latinoamericana: Parscale y Cerimedo
Parscale no opera de manera aislada. En América Latina mantiene una asociación comercial y tecnológica con el consultor argentino Fernando Cerimedo, fundador de Numen y, hasta hace pocos días, copropietario de La Derecha Diario. Cerimedo actúa como representante regional de herramientas de Parscale como Campaign Nucleus y EyesOver, plataformas de análisis de datos y microtargeting utilizadas en campañas de derecha. La dupla ha intervenido en procesos electorales de Argentina (Milei), Bolivia (Rodrigo Paz), Honduras y otros países.
En agosto de 2026, en medio de su detención en Bolivia por el caso de tentativa de feminicidio contra Nadia Beller, Cerimedo vendió su 50 % de participación en La Derecha Diario a su socio Javier Negre, quien quedó como propietario único del medio.
La presencia en República Dominicana
A diferencia de lo que se afirmaba en análisis previos, sí existe una penetración mediática documentada de esta red en República Dominicana a través de La Derecha Diario.
En abril de 2025, el medio principal anunció formalmente su llegada al país y lanzó la cuenta oficial @DerechaDiarioRD en X (y su correspondiente en Instagram). Se presenta como “Sección República Dominicana de @laderechadiario”. Publica de manera regular contenido local sobre política, migración haitiana, economía, seguridad, justicia y temas de actualidad dominicana. También anunció un podcast con hosts locales previsto para 2026.
Según Wikipedia y reportes periodísticos, La Derecha Diario opera con presencia en varios países de la región, incluyendo República Dominicana. Hasta la venta reciente de acciones, Cerimedo figuraba como copropietario de la estructura empresarial detrás del medio.
Esto representa un punto de entrada mediático de la órbita Cerimedo-Negre en el país. Se trata de un brazo informativo y de opinión de línea liberal-libertaria, crítica a la izquierda y centrada en la “batalla cultural”, seguridad y migración. No hay, hasta el momento, evidencia pública de que esta sección dominicana esté financiada con los fondos israelíes de Clock Tower X ni de que las herramientas de microtargeting de Parscale (EyesOver o Campaign Nucleus) estén operando activamente en el territorio dominicano. Es una expansión de marca mediática, no una operación de consultoría electoral documentada.
Conclusión
La maquinaria de influencia que Israel desplegó a través de Clock Tower X está sólida y documentada en Estados Unidos. Su extensión latinoamericana pasa por la sociedad Parscale-Cerimedo y se manifiesta en herramientas de campaña y en medios como La Derecha Diario. En República Dominicana, esa red tiene hoy una presencia tangible a través de la sección local del medio, activa desde 2025. No es la penetración tecnológica completa de las plataformas de Parscale ni un canal directo de los 15 millones de dólares israelíes, pero sí un pie mediático de la misma galaxia ideológica y operativa.
El caso muestra cómo las redes de influencia digital contemporáneas combinan financiamiento estatal extranjero, estrategas de campañas estadounidenses y operadores regionales para proyectar narrativas a escala continental. República Dominicana ya forma parte de ese mapa mediático.

















